Errores comunes al correr: Evita estos 6 fallos si eres principiante

Correr es una actividad física que ha ganado gran popularidad en los últimos años. Es una forma efectiva de mejorar la salud cardiovascular, fortalecer los músculos y liberar endorfinas para mantener una buena salud mental. Sin embargo, al ser un deporte de alto impacto, es común cometer errores al comenzar a correr, especialmente si eres principiante. En este artículo, te mostraremos los 6 errores comunes al correr que debes evitar para tener una experiencia más placentera y segura. Así que si estás pensando en comenzar a correr o ya has dado tus primeros pasos, presta atención a estos consejos que te ayudarán a evitar fallos innecesarios.

Aumentar la distancia demasiado rápido

Cuando empezamos a correr, es común sentirnos emocionados y querer alcanzar nuestros objetivos lo más rápido posible. Sin embargo, aumentar la distancia de forma precipitada puede ser perjudicial para nuestro cuerpo, especialmente si somos principiantes. El principal error que se comete al correr es querer correr una maratón antes de haber construido una base adecuada.

Es esencial recordar que nuestro cuerpo necesita adaptarse gradualmente a los nuevos retos que le imponemos. Por lo tanto, te recomendamos que aumentes la distancia de tus carreras de forma progresiva, sin prisa. Una regla general es no aumentar más del 10% de la distancia total de la semana anterior. De esta manera, permites que tus músculos, ligamentos y articulaciones se fortalezcan y se adapten correctamente a la actividad.

Además de evitar lesiones, incrementar la distancia de forma paulatina también te ayudará a disfrutar más de tus carreras, ya que te dará tiempo para disfrutar del paisaje, escuchar música o simplemente relajarte sin sentirte agotado. ¡Recuerda que correr debe ser divertido!

No tomar días de descanso

No darle a tu cuerpo tiempo suficiente para recuperarse después de una carrera puede ser un grave error que muchos principiantes cometen. Es importante entender que el descanso es una parte esencial del entrenamiento. Cuando corres, tus músculos se someten a una serie de microlesiones que necesitan tiempo para repararse y fortalecerse.

Por eso, es crucial que incluyas días de descanso entre tus entrenamientos. Esto no significa que debas quedarte completamente inactivo, puedes optar por realizar ejercicios de baja intensidad, como caminar o hacer yoga, que te ayudarán a mantener la actividad física sin someter tus músculos a un exceso de esfuerzo.

Recuerda que escuchar a tu cuerpo es fundamental. Si sientes fatiga extrema, dolores musculares intensos o falta de motivación, es un claro indicativo de que necesitas tomar un descanso. Darle a tu cuerpo tiempo para recuperarse te ayudará a prevenir lesiones y mejorar tu rendimiento en el largo plazo.

Usar el calzado adecuado

El calzado es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta al correr. Un error común que muchos principiantes cometen es utilizar cualquier tipo de calzado deportivo sin prestar atención a sus características y nivel de soporte.

Es fundamental contar con un par de zapatillas diseñadas específicamente para correr, que brinden el soporte adecuado a tus pies, tobillos y articulaciones. Una buena zapatilla de running debe tener una amortiguación adecuada para absorber el impacto al correr y ofrecer estabilidad. Además, debes asegurarte de que el calzado se adapte correctamente a tus pies, evitando que estén demasiado estrechos o holgados.

Al escoger tus zapatillas, también debes tener en cuenta el tipo de terreno en el que correrás. Si vas a correr principalmente en asfalto, necesitarás zapatillas con una suela que brinde tracción en superficies duras. Por otro lado, si tienes pensado correr en terrenos más accidentados, como senderos o montañas, es recomendable optar por zapatillas con una suela más adherente y con mayor tracción.

No escatimes en la inversión de un buen par de zapatillas, ya que unas zapatillas inadecuadas aumentan el riesgo de lesiones y te pueden hacer sentir incómodo mientras corres. Recuerda que el calzado es tu principal herramienta al correr, ¡así que asegúrate de elegir el adecuado!

Variar el entrenamiento

Otro error muy común entre los corredores principiantes es no variar su entrenamiento. Cuando comenzamos a correr, es normal que nos enfoquemos únicamente en aumentar la distancia y el tiempo que podemos correr de forma continua. Sin embargo, esto puede ser contraproducente a largo plazo.

El cuerpo tiende a adaptarse rápidamente a una rutina de entrenamiento, lo que puede estancar tus progresos y aumentar el riesgo de lesiones. Por eso, es fundamental incluir variedad en tu entrenamiento. Puedes optar por incluir diferentes tipos de carreras, como intervalos de alta intensidad, carreras en cuestas o incluso días de entrenamiento cruzado, donde puedes realizar actividades como natación o ciclismo.

También es importante incorporar ejercicios de fuerza en tu rutina, como el levantamiento de pesas o el uso de bandas de resistencia, para fortalecer tus músculos y evitar desequilibrios que puedan provocar lesiones. La variedad en tu entrenamiento no solo te permitirá mejorar tu rendimiento y reducir el riesgo de lesiones, sino que también te ayudará a mantener la motivación y disfrutar aún más de tus carreras.

No correr con dolor

A veces, los principiantes en la carrera pueden experimentar algunos dolores o molestias, especialmente en las piernas o en las articulaciones. Un error común es ignorar estos signos y continuar corriendo a pesar del dolor. Sin embargo, esto puede ser un gran error que puede llevar a lesiones más graves y prolongar tu tiempo de recuperación.

Es importante entender que el dolor no es normal cuando corres. Si sientes alguna molestia, es necesario que escuches a tu cuerpo y le des tiempo para recuperarse. Puedes reducir la intensidad de tus carreras o incluso tomar un descanso completo hasta que las molestias desaparezcan.

Si el dolor persiste, es recomendable que consultes a un médico o especialista en running para que evalúe tu condición. Ellos podrán identificar la causa del dolor y recomendarte un plan de tratamiento adecuado. Además, recuerda que el descanso y la rehabilitación son parte fundamental del proceso de entrenamiento, ya que te permiten recuperarte y volver más fuerte en tu próxima carrera.

No compararse con otros corredores

Finalmente, no te compares con otros corredores es un error común que muchos principiantes cometen. Es fácil caer en la tentación de comparar tus tiempos, distancias o logros con los de otras personas que han estado corriendo durante más tiempo. Sin embargo, esto solo puede generar frustración y afectar tu disfrute de la actividad.

Es importante recordar que todos los corredores, sin importar su nivel, han comenzado desde cero en algún momento. Cada persona tiene su propio ritmo y sus propios objetivos, por lo que no tiene sentido compararse con los demás. En lugar de eso, enfoca tu energía en mejorar tus propias marcas y superarte a ti mismo en cada entrenamiento.

Recuerda que correr es una actividad personal y que debes disfrutar de cada paso que das. Celebra tus logros, por pequeños que sean, y no te desanimes si no alcanzas los resultados que esperabas de inmediato. Aprende a apreciar tu propio progreso y a disfrutar del camino que te lleva a cumplir tus metas.

Conclusión

Correr es una excelente forma de mantenernos activos y mejorar nuestra salud. Sin embargo, si eres principiante, es importante evitar cometer errores comunes que pueden afectar tu experiencia y tu progreso. Asegúrate de aumentar la distancia de forma gradual, tomar días de descanso para permitir que tu cuerpo se recupere, utilizar el calzado adecuado, variar tu entrenamiento, no correr con dolor y no compararte con otros corredores. Si sigues estos consejos, podrás disfrutar de tus carreras y alcanzar tus objetivos de forma segura y efectiva. ¡Así que ajusta tus zapatillas y sal a disfrutar de la carrera!